lunes, 9 de septiembre de 2013

Un amigo

Que te extraño.
Les cuento que mi amigo tiene 4 o 5 formas al menos.
Y tomamos mate todo el día, a veces con pitsa a veces bizcochos, siempre ricos porque nos reímos entre medio. Sacamos fotos y me dibuja, simplemente toca la guitarra sin pedidos especiales, pero sabe qué canción queremos escuchar. Y veo cosas que comúnmente no vería, y escucho cosas que usualmente estando sola no escucharía, y lo disfruto.
Me hace regalos chiquitos y recibe otros mas chiquitos de mi parte, pero llenos de tanto que la física parece absurda.
Y ahora? Que pasó? Y...tuve un ratito para acordarme de todo esto.
Todo me recuerda a mi amigo todo el tiempo. Y después de estar todo el tiempo con él, pasar a estar todo el tiempo con él en la cabeza. Y extraño la sensación, y la tranquilidad y la pachorra compartida. Porque nadie reclama mas que un lavado de platos, o tender la cama. Pero sabemos que se va todo al rato, cuando volvemos a pelear de mentira.
Lo que las 4 o 5 formas de mi amigo tienen en común, son los códigos, o las anécdotas, o la buena voluntad de contar y escuchar para el otro y para conmigo siempre. Son pacientes, perdonan todo y en este momento quiero tanto compartir mi espacio físico con ellos 5, por qué siempre me complacen los caprichos tontos? Porque yo les complazco los suyos?
Es que con mi amigo nunca me canso, de nada, ni de su presencia. Y siempre quiero más. Siempre me dan más.
Estoy ansiosa y por eso estoy triste de que el tiempo pase a tiempo real y no me haga caso como hacen ustedes. Que bueno que existen sus caras en mis fotos, así nunca me olvido del lunar que tenes al lado de la oreja o tu dolor de espalda.
-Ando extrañandolos-
-Y venite!-